Alerta sanitaria en horticultura. ¿Qué hago cuando detecto un ataque?

Entrevista realizada para el periódico CAMPO.


Toda estrategia sanitaria en horticultura debe tener en cuenta una serie de principios básicos, que son de aplicación a todo el ciclo del cultivo y que preceden a la posible aparición de problemas sanitarios.


El agricultor debe estar pendiente del cultivo, “pisar la parcela”, y plantear una rotación adecuada, “del mismo modo que debe elegir una semilla de calidad”, recuerda Paco Vilches, responsable de Agro Valladolid.


“Hablo de pisar la finca porque todavía hay agricultores que siembran y se olvidan, pero visitar el cultivo es la mejor manera de saber lo que está pasando”, recalca. Esa es la manera de tomar la decisión adecuada, de común acuerdo con el técnico con el que trabaje de forma habitual. “El agricultor debe participar en la sanidad de su cultivo”, reitera.


Zanahoria


El agricultor conoce muy bien las enfermedades que llegan por vía aérea, como la alternaria o el oídio, pero debe estar muy atento a la amenaza “gravísima” del pythium, un hongo de suelo que ataca la raíz y que es responsable de que el cultivo se haya abandonado en amplias zonas de España. En zonas hortícolas como el Carracillo o el entorno de Íscar está muy presente, advierte Vilches.


¿Qué hacer?


Un ataque de alternaria u oídio se debe atajar analizando la situación y tratando con el producto más adecuado, siempre a la dosis recomendada en el registro.


En cuanto a la posible presencia de pulgón o de la llamada mosca de la zanahoria (psylla rosae), el responsable de Agro Valladolid recomienda situar un papel en blanco debajo de la planta y agitar la planta. Así se detectará la posible presencia de estos insectos, “que pueden traer enfermedades mucho peores que la plaga en sí”.


Abonado de la zanahoria


Se están realizando las coberteras en gran parte de las zonas productoras de zanahoria en Castilla y León. Francisco Vilches recomienda no olvidar las aplicaciones de boro, el microelemento que permitirá a la zanahoria adquirir el color que el consumidor le va a demandar.


Lógicamente, también es el momento de aplicar un macronutriente tan importante como el nitrógeno, pero siempre ajustando las dosis a las necesidades de producción. “Si nos pasamos con la cantidad estaremos perjudicando a nuestro bolsillo, además de favorecer el crecimiento de malas hierbas”, advierte.


Cebolla


Los posibles problemas dependerán de la fecha de siembra, pero con carácter general hay que prestar atención al mildiu y a plagas como la de la mosca de la cebolla, cuyas larvas atacan las partes bajas del bulbo.


También hay que prestar atención a la presencia de adventicias, que pueden competir con el cultivo por el agua y los nutrientes.


Los topillos, un problema


Los agricultores tienen un problema grave con los topillos, y de forma especial los dedicados a la horticultura. Los cultivos hortícolas son especialmente atractivos para estos roedores, por lo que Paco Vilches lamenta que no se adopten medidas adecuadas contra esta plaga.


“Ya que no se pueden emplear raticidas, deberían ponerse lo medios, como facilitar el anidamiento de cernícalos y otros depredadores”, destaca.


Buenas prácticas agrarias


Paco Vilches lleva años defendiendo que la sanidad no reside en la aplicación de fitosanitarios, sino en la realización de buenas prácticas agrarias. Porque el manejo del cultivo o el buen uso del riego son tan importantes en agricultura como el saber alimentarse o tener buenos hábitos en medicina.


Lo mismo cabe decir de la fertilización, que debe hacerse tras un análisis de suelo, de forma equilibrada y sin ir más allá de la dosis requerida. “Excederse va en contra del cultivo, del medio ambiente y de del propio bolsillo del agricultor”, destaca. Y es que la rentabilidad de la explotación se consigue por muchas vías, pero la fundamental reside en la eficiencia, en sacar el máximo partido a cada euro invertido.