Vilches: "La situación es dura, pero no hemos dejado de trabajar ni un solo día"

La perspectiva de que el confinamiento por la alarma sanitaria empieza a relajarse en algunas de las medidas más restrictivas apenas afecta al sector agropecuario, que ha estado volcado en su trabajo desde el primer momento, como actividad esencial que es. "La situación es dura, pero no hemos dejado de trabajar ni un solo día", asegura Paco Vilches, gerente de Agrovalladolid, empresa especializada en el asesoramiento agrario y la distribución de productos fitosanitarios, fertilizantes, semillas y bioestimulantes.

Agrovalladolid ha seguido -y continuará- al pie del cañón al lado del agricultor. Adaptaron los horarios de trabajo a la situación y se han mantenido activos incluso los sábados, siempre respetando a rajatabla las medidas de autoprotección. El asesoramiento y el servicio de los diferentes productos se han mantenido a pesar de que algunos fabricantes han sufrido problemas de disponibilidad de suministro y transporte. "Siempre han atendido nuestras demandas con amabilidad y los más rápido que les ha sido posible", justifica Vilches en defensa de ellos.

Uno de los factores que condicionan ahora la actividad agrícola es la meteorología, muy lluviosa. "El regadío ya no quiere agua porque lo entorpece. Y el secano tampoco, debido a que está habiendo muchas enfermedades en el cereal. Sobre todo, en los trigos", describe el gerente de Agrovalladolid.

Respecto a cómo seguirá todo, Paco Vilches reclama que regrese la actividad hostelera para atender las necesidades de quienes deben seguir trabajando. Los técnicos agrícolas hacen la mayor parte de la labor fuera de la oficina, a pie de parcela. Así, necesitan un lugar abierto en el que comer o tomar un café para seguir trabajando. "Necesitamos un sitio donde comer, siempre que sea seguro, para los que trabajamos", enfatiza Vilches.